Musas. Ya no son musas. Tan sólo son objetos inertes que un día inspiraron al artista. Colocadas estratégicamente al fondo de su estudio para ser vistas por el visitante perspicaz, pero inaccesibles. Ya no son musas. A nadie le interesa la historia que cuentan sus miradas. Ni las noches en vela esperando que brotará la magia. Poco a poco fueron perdiendo el interés y la vida, convirtiéndose en un elemento decorativo más. Olvidadas entre jarrones y flores eternas. Ellas, que un día inspiraron al artista. Ellas. Jamás volverán a ser musas.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR
A %d blogueros les gusta esto: