Qué pasa familiaaaaaaaaaaaa!!!!

 

¿Cómo van las cosas? Espero que bien… antes que nada: tengo algunos mails pendientes de responder (os llegará respuesta quizá por otra vía tipo audio de guasa, face, etc) que no me da tiempo pues he hecho el petate y me he pirao… ¿Pero cómo? ¿Has dejado el curro? ¿Qué será de ti, creatura? Pues… sacabó (A lo María Jiménez) y a otra cosa mariposa. Ya os contaré cómo y por qué en otro momento, centrémonos ahora en lo importante y demos la bienvenida a nuevos lectores: mis compas de Delhi (aunque davírafaé ya lleva dos entregas de lector infiltrao) y mis amigos de aventuras en el Norte de Tailandia. Tb Alberto, bienvenido again!

 

Sus cuento: mis últimos días en Delhi fueron de traca-matraca… y tras superar las pruebas finales (el Uber de la 1.00 am al aeropuerto no me quería coger porque la valla de mi barrio estaba cerrada y yo haciendo señales de humo a 500 m con jauría de perros acechándome; el poli del aeropuerto no me quería dejar pasar por no tener el billete impreso; me quedé tiesa en el avión y cuando abro el ojo veo que estamos 4 gatos y es que el avión hacía parada en Portblair y me bajé de milagro, una azafata en plan: corre!!!) total, que llegué hecha una braga a mi destino. Solo tenía un hostel para tres días. Me refiero que no había mirado ni preparado nada… sobre qué ver… y vine sin guía, yo!! que soy mariguías…!!

 

Pero, como diría Froilain María, let´s start at the very beginning (=empecemos por el principito…).

 

1-Viajo sola, que viajar sol@ tiene la doble vertiente: qué interesante o qué colguetis (en mi caso es la primera, jiji) y no es mi primer viaje sola. Creo que todo el mundo tiene que hacer un viaje sol@ en algún momento de su vida. Hay que pillar un buen momento claro, que te caigas bien a ti mismo, que estés de buena onda…  y es una experiencia… porque viajar solo tiene sus ventajas: tú gestionas qué, dónde, cómo y cuando; a veces caes en gracia o llegas en el momento adecuado de subirte a un transporte que va petao pero vas sola y lo pides por favor y ale-hop. Y además ir sol@ no es necesariamente estar solo, hablas con mucha gente y algunos no se te acercarían si vas en grupo y tb haces planes con otra gente. Tb yendo sol@ te das cuenta de la cantidad tan grande de gente que viaja sol@.

 

2-Voy de hostels, que son los albergues juveniles (sí!!! soy joven!!!) llenos de guiris mochileros, que en inglés se llaman backpackers. Razones:

a-    Es baratujo

b-    Tienen ambientillo y conoces peña

c-     Tienen excursiones o te enteras de información… haces planes con otros…

 

El mundo hostel es un mundo aparte, incluso hay gente que viaja de hostel en hostel sin salir de ellos y se queda de juerga mientras cambia de ciudad (algunos tienen bar dentro, piscina, billares…). Hay peña de todos los países. Las habitaciones son mixtas por lo general y el nivel de limpieza e instalaciones depende de los dineritos que quieras gastar. Algunos parecen un hotel y otros … en fin, otros dejan mucho que desear.

 

La palma se la llevó hace años un hostel de esa ciudad tan baratita, Basilea, en lo que aún no sabíamos que sería un viaje de interrail y pagamos 43 eurazos (año 2003) cada una por una cama en habitación de 30 literas, toma yaaaaaa (imaginad nuestras carusas tipo: debe ser un error..., jajaja, little angels…= angelicos…). Luego vimos que el país era caro de pelotas y costaba lo mismo un billete para salir del país que un billete de interrail. Claro, en el bufet del desayuno, detrás de que cogiéramos cosas, tenían que pasar los chicos a reponer porque lo dejábamos temblando y la bandeja nos pesaba 5 kg a cada una porque desayunábamos A SACO incluyendo los sandwiches (en plural) que te haces para la media mañana y la comida (esto es muy marca-España).

 

3-Una vez más, se baten en duelo mi gen arriero y mi tradición ratufona… El sudeste asiático es reeeeebarato, y suele pasar que cuánto más barato es un sitio, más ratufo te vuelves…  

Mi miedo era que se me hiciera bola ir sola o que se me fuera la pinza y ser como las tipicas que se les va la olla y estan un mes en un hostel con la habitación marraneada y comiéndose una manzana en una silla sin despegarse de su Mac… pero de momento todo bien…

 

Tampoco hay que pensar que todo en un viaje es maravilloso, a veces tomas malas decisiones o la suerte no te sonríe o cosas que querías hacer ya no puedes, llegas tarde, la tienda ya no está, los billetes se acabaron… y debes improvisar… (un aplauso en este momento a la gente que te indica MAL… ay qué jorobarse… en vez de decir: no lo sé, te indican mal un sitio… ganas de arrancar cabezas es poco!) pero siempre merece la pena, creo yo.

 

Empecé por el único país de Asia que no fue colonia ni protectorado, que su antigua denominación dio nombre a los siameses, que tiene el puente sobre el río Kwai (el de verdad, q la peli no está rodada ahí), que ha despedido a su rey que palmó ahora hace un año… ¿sí? ¿nos ubicamos? Os daré más pistas: se está abriendo ahora al turismo (ironía fina) y acaba por  –landia…  correcto!!! Y es que me vine desde Delhi a Bangkok que era el vuelo más baratico… Tailandia es un poco la entrada al sudeste asiático porque está todo trillao, preparao y es taaaan fácil…

 

Fue llegar, registrarme y tirarme a la calle a turistear. Cogí la zona de mochileo (pa llegar por primera vez y socializar no me parece mal) que es un caos alucinante de bares, tiendas, vendedores, discoteconcios… y no cabía un guiri más!! (Doña Helen Toscano, cuánto sabes), solo faltaba yo… Ahí ya conocí el segundo día una española y una argentina que se habían juntado por el camino y otro argentino mu majo. De hecho ya me encontré al argentino en mi siguiente ciudad y hostel (de casualidad) y sospecho que veré a las otras chicas. Aunque todos nos sintamos superauténticos acabamos haciendo lo mismo, los mismos lugares y circuitos… y es muy gracioso oir/ decir: bah, tal sitio está petao de turistasqué pereza… ¿y qué somos nosotros? ¿Meninas de Velázquez? Jaja.

 

Las jornadas del turista son duras, sobre todo si son como las mías, que quieres aprovechar todo lo que puedas. Hay que madrugar, pillar las cosas abiertas y el máximo de horas de sol. Nunca sabes cómo se va a dar el día. Yo voy con mi bolso-vida (ojo, comprado en Ncolombong, Bata, de segunda mano y superamortizado) y una mochila-bolita del decatlón donde meto el agua, la gorra, algún mapa y… novedad en este viaje: un rollo de papel palín (como decíamos en mi primer grupo scout), pa-lín-piarte er culo… q alomejor la descarga de archivos te pilla donde menos lo esperas y hay que estar preparao.

 

Cosas que yo hago cuando turisteo (ojo que son solo mías y están patentadas):

 –       Buscar oficinas de turismo que me den mapas, consejos… coger muchos papelitos y mapas y freirles a todo tipo de preguntas

–       Preguntar y usar el transporte público. Mola. En Bangkok he usado: taxi, mototaxi, rickhsaw, bus, barco y metro.

–       Usar los baños de los museos a saco: suelen estar bastante limpios.

–       Aprovechar cuando alguien habla inglés y preguntarle cosas de todo tipo ¿Queríais mucho a vuestro rey? ¿Cuánto me costaría ir al Museo Siam? ¿Crees que este zumo que me están haciendo me dará cagalera?¿Cuándo empieza la temporada de lluvias? ¿A qué hora anochece?

–       Comer por la calle sin perder mucho tiempo (eso si me acuerdo, verdad Marta?) y luego parar un rato a tomar un café en sitio chachi (que te cuesta más el café que los noodles que has comido de pie). La gente piensa que entro a tomar un café sin más pero en realidad entro a: tomar un café, hacer aguas menores y/o mayores, lavarme con toallitas, pillar papel si ese día no llevo palín, darme crema, cargar el móvil, chupar wifi, pillar algún azucarillo o cosa que pueda ser útil, consultar el mapa, preparar el siguiente destino, preguntar cosas a los camareros…

 Turistear es como ir de gymkana por la ciudad y tienes que valorar y decidir qué te compensa en cada momento teniendo en cuenta unas variables: alomejor quieres seguir y tienes batería en el móvil pero te meas viva y está chispeando… o tienes agua y pitis pero no tienes batería ni dinerito… Lo de la batería me pasa mucho, y eso que intento no tirar d movil pero al final lo vas gastando… y por mucho que voy con una petaquita, al final tb se gasta y voy pidiendo a los sitios que me carguen el móvil. Luego claro, voy a Madrid, le pido a la chica de la librería La central de Callao que me cargue el móvil, y mi pobre sister se escandaliza, que no pasa ná!!!

Bangkok mamolao, ciudad modernita, gente suuuuperamable y lo peor: los taxistas y rickshaw que te quieren tangar y hay que negociar todo el rato y es cansino. En el hostel había un retrato de un tío estrábico y pregunto y es el rey. He venido cuando se cumple un año de que muriera, que llevaba 70 años reinando y al parecer la gente le quería. Está hasta en la sopa. Termina ahora el luto (un año!) con los funerales e incineración y madre la que hay liada… toda la ciudad con crespones negros, desfiles, los funcionarios y mucha otra gente de negro, imágenes del rey por todos lados… calles cortadas, y la gente lo mira y hace un gesto como de devoción (igualico que en España).

Aquí he visitado algunos templos budistas (Ana-Jamia!! pillé a unos monjes cantando, te hice video!!), el museo nacional, otra casa de un príncipe que coleccionaba cosas y ahora es un museo raruno-curioso, los centros comerciales (impresionantes!! Uno detrás de otro, enoooormes), el Parque Lumpini, un mercado nocturno un poquillo y terminé el segundo día en Chinatown. Es la tercera Chinatown que conozco (tras N.York y Usera) y esta es la más agobiante con diferencia.

Luego fui a Ayuttayha, antigua capital que tiene más templos que personas. Recorres en bici alquilada y guay pero… qué calorina!!! Muy interesante pero acabas jartita de templos y budas. Recuerdo hace años en un paseo en barquito por el lago Titicaca que dijo Miriam en un viaje: ¿hija, cuando vienes a estos países (Bolivia, Perú) acabas un poco hasta el moño de tanta Pachamama, ¿no os parece? Y cuando nos dimos cuenta había al lado un boliviano que nos miró serio y se empezó a reir…pues aquí lo mismo pero con los Budas… interesante pero saturador a ratos.

Pillé una bici por dos días y recorrí los templos en bici, que es todo bastante plano.  Estuve a la altura de las circunstancias porque forjé mi cv biciclísitico de canija en los veranos pedaleando a muerte con Doña Cristina y Doña Elena (no las infantas, que ojo, podían serlo perfectamente, pues yo me codeo con gente de todos los estratos; sino mis amigas del pueblo, bastante más majas que las susodichas). Los conductores de Ayutthaya, que podrían estar hasta la picha de tanto guiri que no sabe circular, ultramables y pacientes.

 

En el hostel salí el primer día con una sevillana que termina el Mir en Barcelona y Julián el argentino. El segundo día, con otra chica de Zamora y un chico de Hamburgo. Muy bien los dos días. A la noche, fuimos  a un mercado nocturno (que hay muchos aquí) y había un puesto de insectos y gusanos (cocinados, ya pa comer) y un niñito francés se quedó traumado, pobrín.

Luego tiré a Chiang Mai en tren y en el hostel de Chiang Mai me encontré a mis compas Flor y Anna, que había conocido en Bangkok. Es fácil coincidir, porque pa buscar hostel en las web lo ordenas de barato a caro y pillas el primero. En el caso de Chiang Mai, 70 baths (menos de 2 euros por noche) era un palacete aquello, con la mama, una señora mafiosa, celosa y bipolar, que me puso en una habitación fea y me cambié a la de mis amigas y al día siguiente me echó una peta tipo directora de colegio, si estaba todo medio vacío, ¡Qué se ha creído!

En Chiang Mai me di por recomendación de doña Anna un masaje en la prisión de mujeres, que tienen ahí un bisnes montado que eso no parece una prisión ni ná, pero le da glamour… De Chiang Mai fuimos a Pai, pueblín donde antaño estaba la gente bohemia, artista, hippy… vamos, hoy, un pueblo mochilero más; el turismo lo arrasa todo.

 

Tb tomamos algo con los jani-mún (honey moon), una pareja typical spanish que estaba de luna de miel, más graciosos… alucinaban con nuestra vida de mochileros ratufones (claro, hay muchas formas de viajar, imaginad). Vino un indio (de India) que conocimos en un templo a tomar algo y Anna hablaba en inglés muy mona pa integrarle y la janimún: pero por qué me hablas inglés a mí, loca! ;  yo es que no hablo inglés, bueno, hablo pero en indio… muy bien maja, muy afortunada tu frase… muy auténticos…

 

En Pai cogimos unas motillos para llegar a Mae Hon Song pero no pudo ser por la lluvia… íbamos parando mirando cosas de interés y a la tarde empezó a llover…. y paramos, claro, que era peligroso. Se hizo de noche y decidimos seguir hasta el siguiente pueblo y ahí de noche, con lluvia y curvas, qué mal!… por fin Anna descubrió un cartel de alojamiento, avanzamos de noche, lloviendo, barro… y llegamos a un lugar monísimo, como de cuento!! era una cabañita en medio del bosque y sobre el río con un fuego y un señor místico dando la bienvenida… pusimos a secar la ropa, nos dieron cena, el señor tocó canciones compuestas por él y con su guitarra creada por él… y era majo pero soltó una chapa de taaaaaaaantas horas (monólogo total) que entre el cansancio y que no parecía que iba a darnos la calve del wifi (es broma) yo caí fulminada. Hablaba un inglés muy raro. Decía que era autodidacta y había elegido tener acento yanki, toma ya.

 

A la mañana siguiente volvimos hacia Pai ya con sol y paramos a ver cascadas y un hot spring (aguas de estas calentorras pa bañarse y que se te quite la roña de las uñas, básicamente) y al día siguiente me despedí del grupo con tremenda pena y enlazando tres buses llegué en 24 horas a Seam Riep, en Camboya. La verdad que lo hemos pasado pipa, ha sido genial!. Nuestra máxima era ratufear pero ser siempre legales. Si una señora supermaja se olvidó añadir el zumo en la cuenta, se lo decimos, somos de ley. Me ha encantado volver a estar con argentinos cerca, oir palabras argentinas como pucho y campera, aprender otras nuevas como ojotas (chanclas), garchar (folletear) y copado (guay) y usar el verbo agarrar. Chicos, el resto del viaje sigue molando, pero ya no es lo mismo… 🙁

 

Camboya es una monada, la gente muy amable y su monedita es blandengue, usan dólares salvo para cambios y cosas pequeñas. En Seam Riep visité Angkor Wat… monada máxima… decidí pillar tour pa tener guía y éramos un grupo muy variopinto de 16 personas… me encantan estas excursiones con gente de diversos países y modelajes: peña en zapatos y peña en chanclas, uno con pantalones de trekkin y otra con vestido de noche de fiesta, una en forrillo polar y otra en tirantes… el guía era majo y estaba aprendiendo español y estoy hablando con él y había una parejita (de nuestro bus) oyendo la conver y les digo en inglés , ¿por cierto, de donde sois? Y me dicen: de España. Vaya rancioooooos. Que yo a veces tb me hago la longuis pero chico, no sé… luego sí me hablaron, eran emigraos amargaos, camareros en York. Tb había dos galesas (=de Gales) gordipordis muy graciosas que les dije: habláis igualico que los audios de mis libros de inglés del cole… y las imité y se morían de risa. Después de ver Angkor wat vimos otros dos templos (que en realidad hay muchos), en uno de ellos se rodó una parte de Tomb Raider, (que tendré que ver, claro). Muy chulo.

 

Después vine a la capital, Phnom Penh, que tiene muchos mercados, paseíllo marítimo animado junto al río y S21 (que era el centro de torturas) y killing fields, donde mataban a la gente y encontraron las fosas. Cuesta creer que hace menos de 40 años las ciudades se quedaran vacías… mandaron a todo el mundo al campo a cultivar arroz y la gente no sabía, fue un fracaso y tb una carnicería… Me ha parecido atroz la historia, de lo que es capaz el ser humano… (y eso que había estado en Auschwitz…). Qué bestialidad. En menos de 4 años mataron a un cuarto de la población. Y eso terminó en 1979… todo el mundo perdió a alguien… y hay carteles de que no toques los huesos y ropas que veas porque siguen saliendo a la superficie… Khmer es la etnia más numerosa de Camboya y tb su gentilicio (no usan cambodian), y khmer rouge, traducido son los jemeres rojos, menudos desgraciaos.

 

Tb he visto el russian market, lleno de comida y bichejos: ranas, peces saltando porque aun están vivos, pollos, cangrejos, cigaloncios… la gente muy amable, he tirao algunas fotos pidiendo permiso. Un día de calor iba andando recordando esta animada canción de misa: nooooo podeeeeemos caminaaaaaar, con hambre bajo el soooooool… y veo frente a mí, cual maná caído del cielo, una moto y detrás… una cesta de barras de pan!!! Yuhuuuuu!! Me rodaron lágrimas de emoción y comí pan de barra, qué alegría! Por la tarde, que fui hasta el río a ver la competición de las barcas y habia un grupete de niños… jugando a alturitas!! sí señor!!

 

Por cierto, tras la primera noche en el hostel mas grimoso de toda Asia, me cambié a otro porque madre mía… habitación de 20 camas, todos hippys guarrindongos y entre ellos una pava de rastas vegetando en su cama, sentada, envuelta en la colcha pulgosa comiendo pipas o no se qué… puaj!! (os acordáis cuando no quería que se me fuera la olla? Me refería a esto!) A la mañana siguiente me levanto y veo otro rasta marrano dormido en la cama pegada a la mía, atravesado, sobacos al viento y con más mierda encima quel-rabo-una-vaca, otro con el culo al aire… pero esto qué eeeeees!! (A lo Matías Prats Jr.)

 

Con pena (si no he visto casi ná!!), pero también ganillas de mi siguiente destino, me vine a Kuala Lumpur. Esto ya es otra liga… ya no hay tuktuk ni te timan ni hay que regatear, qué moderno todoooooo. En el metro parezco Paco Mtnez Soria, en general me sé mover pero está junto todo (trenes urbanos, monorailes y metro) y de primeras es un poco cacao. Aquí hay mucho edificio y centros comerciales, que les encantan. Las torres Petronas (25 dólares subir, q suba Rita!), el mercado, Chinatown, Little India, Batu Caves… no hay nada especial pero mola. Lo único malo que me ha llovido un poquete y me ha jorobao un pelín pero bueno.

Resumiendo mucho: en estos países, que no son en absoluto peligrosos y se puede circular libre y fácilmente, me he cruzao con mucha gente, muchiiiisimos españoles (algunos emigraos), argentinos, alemanes… me ha hecho gracia ver tiendas que en España ya no están (Seven eleven, Wendy, Baskin Robbins) y queridos, en los tres he visto camis de hojita mariguana y del Ché, y en los tres he oído Despacito... siento decir que la globalización era esto…

 

Cojo vuelo(s) —en sentido literal— y me voy a mi siguiente destino… ¿cuál será? Entre los acertantes se rifará un lote de mantas de avión (de distintas compañías, no os creáis que no me lo curro) con un sorteo ante Clotario (el amigo del pequeño Nicolás, al que le ponen gafas).

 

Bueno linduras a la huancaína, vos quiero y abrazo ya mismoooooo en breve!!!